Alteración hormonal y caída del cabello en la mujer

Hay diversas situaciones en la vida de la mujer en la que se producen alteraciones hormonales que provocan la caída del cabello: en el parto, durante el embarazo, en la peri-menopausia y en la menopausia.

 

Las alteraciones hormonales suelen ser la razón más recurrente cuando se trata de la pérdida del cabello, brillo, cuerpo y sedosidad en las mujeres.

Sin embargo, esos desequilibrios hormonales suelen tener una forma de ser tratados, se dan de manera temporaria y se puede recuperar el estado de salud del cabello solucionando su causa.

 

Sucede, por ejemplo, en la etapa de embarazo, que la caída de cabello es menor a la normal, incluso en los últimos tres meses de embarazo la cantidad de pelo que crece es superior como consecuencia del aumento en la producción de determinadas hormonas.

 

De todos modos y una vez que ya se ha dado a luz, el nivel de hormonas que había aumentado en forma excesiva durante el embarazo, disminuye de modo muy considerable y los folículos están expuestos a una etapa de reposo de gran extensión, lo que genera, consecuentemente, una larga etapa de caída de cabello pero que afortunadamente sólo es temporal.

Asimismo, también la mujer suele perder cabello durante la

  • Menopausia y la peri-menopausia.

En esta etapa de la vida, la progesterona y los estrógenos presentes en el organismo de la mujer pueden sufrir desequilibrios, variar y reducirse, lo que generalmente perjudica la actividad de los folículos pilosos, provocando fragilidad en el cabello que finalmente termina por caerse.

Otro motivo que puede generar caída del cabello en la mujer es el que se produce por el funcionamiento irregular de la tiroides, donde la misma es provocada por una etapa de desarrollo de cabello disminuida y otra etapa de reposo de mayor duración que la normal.

                        

Esto trae como resultado una actividad desequilibrada de la tiroides que provoca una excesiva o excesivamente baja producción de hormonas encargadas de equilibrar el crecimiento del pelo.

 

También deben considerarse -además de las causas naturales mencionadas anteriormente- a los medicamentos como un factor desequilibrante del normal funcionamiento de las hormonas.

 

  • Las terapias hormonales

  • y los anticonceptivos en píldoras

  • hormonas sintéticas.

 

Pueden desnivelar y modificar la actividad de las hormonas en el cuerpo, generando la caída momentánea del cabello

Soluciones

Afortunadamente, en casi todas las situaciones en donde hay caída del cabello por causa de desórdenes hormonales existen soluciones. En realidad, el cabello vuelve a crecer normalmente y sus ciclos a retomar su ritmo habitual en el momento en que la situación que generaba la caída es suspendida. En la menopausia y la peri-menopausia se recobra el ciclo normal de crecimiento en pocos meses, cuando los desequilibrios hormonales llegan a su fin.

 

En relación a los cambios que se producen en el parto, esa caída posterior se detiene en los meses venideros y el ciclo normal de desarrollo vuelve a reanudarse, con el crecimiento de nuevos cabellos.

 

Con respecto a los trastornos hormonales producidos por la ingestión de medicamentos, basta con que el cuerpo se adapte a la medicina o que se la deje de tomar para que el cabello retorne a su ciclo de crecimiento normal.

 

Si el cabello tardara más de lo esperado en volver a crecer, es recomendable consultar a un profesional para considerar otras posibles terapias que sirvan como solución.

En el caso de la alopecia androgénica, aunque no surge aún nada que la cure de manera definitiva, sabemos que existen medicamentos como el Finasteride que sirven para contrarrestar en parte el efecto de los excesos hormonales en el organismo.

 

El Minoxidil también cumple la función de mantener el cabello y hacerlo crecer, pero el mecanismo de acción nada tiene que ver con las hormonas.

Las hormonas juegan un rol de gran importancia en lo que a la salud capilar respecta. La caída del cabello está ligada en gran medida al funcionamiento de las hormonas, o bien, a efectos que se desencadenan en nuestro organismo, producto del funcionamiento hormonal.